Hoy entré a Starbucks con un buen amigo a tomar un café post almuerzo. La idea era comprar e irnos. Pero fue imposible que no llamara nuestra atención la presencia de una pareja, ella sentada sobre él, un tanto fuera de lo convencional: él, un hombre por demás arriba de los 50 años; ella, con esfuerzo debía pasar la mayoría de edad.
Muy cauta yo, ante la cara “indignada” de mi acompañante que se rasgaba las vestiduras señalando lo alarmante de una relación con semejante diferencia de edad de por medio, me atreví a sugerir que, quizás, se trataba de una adolescente con su papá en un momento de afecto familiar. Finalmente, yo también me he sentado en las rodillas de mi papi, más de una vez, cuando ya no era una niña.
De más está decir que mi amigo se rió de mí y me acusó de estarme haciendo la sana. Y no conforme con afirmar a priori que se trataba de una pareja donde el vínculo no era sanguíneo sino de afinidad, sentenció, con la misma seguridad inicial, que seguro se trataba de amantes, de un hombre casado con su trampa de turno. Una puta pues, no dejaba de repetir. Quizás sí, quizás no. Nos reímos.
Horas después, ya camino a casa, le di vueltas al tema. En realidad hay montones de opciones!!! Yo misma planté mis hipótesis: como señalé líneas arriba, podría tratarse de padre – hija. También podría tratarse de una pareja normal, de enamorados, novios o esposos, donde el amor (u otros factores varios que cada uno propondrá) pudo más que la diferencia de edad.
No se podría descartar que se trate de amantes/amigos con derechos/pareja de encuentros casuales. Cero compromiso. Solo sexo. Conste que en este caso, no hay ningún tercero en la relación.
Tampoco sería raro que él tenga una enamorada, novia o esposa y ella sea la otra pareja formal. Algo así como que él tiene dos familias. O quizás, como variable de la anterior, podría tratarse de un caso donde el engaño a la enamorada, novia o esposa subsiste, pero en el que ella es solo una amante casual para él. O una gran amiga, con la que, bueno pues, pasan cosas.
Por último, una nueva variable de las 2 anteriores sería que él engaña a su enamorada, novia o esposa con la chiquita esta, pero resulta que no se trata de sexo, sino de amor. Él se enamoró de la niña. Ella de él. Pero, así es la presión social, esa relación jamás se consolidará, gracias a los miedos, la inseguridad, la sana comodidad de la costumbre y la rutina. La tan humana aversión al cambio.
No se podría descartar que se trate de amantes/amigos con derechos/pareja de encuentros casuales. Cero compromiso. Solo sexo. Conste que en este caso, no hay ningún tercero en la relación.
Tampoco sería raro que él tenga una enamorada, novia o esposa y ella sea la otra pareja formal. Algo así como que él tiene dos familias. O quizás, como variable de la anterior, podría tratarse de un caso donde el engaño a la enamorada, novia o esposa subsiste, pero en el que ella es solo una amante casual para él. O una gran amiga, con la que, bueno pues, pasan cosas.
Por último, una nueva variable de las 2 anteriores sería que él engaña a su enamorada, novia o esposa con la chiquita esta, pero resulta que no se trata de sexo, sino de amor. Él se enamoró de la niña. Ella de él. Pero, así es la presión social, esa relación jamás se consolidará, gracias a los miedos, la inseguridad, la sana comodidad de la costumbre y la rutina. La tan humana aversión al cambio.
Y luego pensé que, independientemente de la diferencia de edad de estos personajes, cada vez que vemos una pareja por la calle es imposible saber realmente frente a qué tipo de relación nos encontramos. Nadie sabe lo de nadie.
Yo, personalmente, he apachurrado a mi papi en público, he sido pareja de un hombre muy mayor, me he enamorado de un hombre que tenía novia y he salido con un chico sin ningún compromiso formal. Y no creo que nadie que me hubiera visto en la calle con estos 4 hombres distintos, podría identificar cual era cual. Pa los sapos, nomás.